Después de un mes sin aparecer por aquí me apetecía escribir este post para despedir el año.

Y reconozco que me ha costado un poco, primero porque no sabía muy bien por donde empezar a contaros. Segundo, porque no ha sido fácil concentrarse en escribir este texto cuando hay una señora por ahí cantando villancicos como si fuera una soprano.

Si tengo que describir mi 2018 diría que ha sido ha sido el año de los cambios. El año en el que decidí pasar de un hobby a una profesión, el año de las alegrías, los nervios, los miedos, las incertidumbres. Y el año que le dije adiós a mi querida Srta.Pérez.

Cuando empecé el año lo hice con una idea clara en mi cabeza, tenía la necesidad de darle un giro a mí blog para poder ganarme la vida con él.

Que no os engañen, un blog no da dinero, no te paga las facturas a fin de mes. Tampoco se come de colaboraciones, porque yo no puedo ir al supermercado y decirle a la cajera que le cambio el brócoli por una caja repleta de cachivaches para hacer manualidades.

Así que tenía que hacer algo, el problema es que no tenía ni idea de qué. Llevaba ocho años dedicándome a un proyecto que me llenaba de vida, pero no me llenaba el estomago.

Fue allá por abril cuando se me encendió la bombilla, cuando se me ocurrió juntar todas aquellas cosas que me gustan y ofrecerlas como servicios.

Fotografía, diseño web, diseño gráfico… Y lo que surja.

Desarrollar aquella idea me llevó tiempo y muchos quebraderos de cabeza. Y en julio me levanté un día de la cama y me di cuenta de que había llegado el momento de dar el paso. Me fui al asesor, le expuse mi proyecto y le dije “haga usted todo lo que tenga que hacer”.

En septiembre comenzó oficialmente mi aventura como emprendedora, y os puedo asegurar que nada ha salido como yo me imaginaba. Poco a poco se han ido esfumando esos miedos e incertidumbres del principio, dando paso a la seguridad (en pequeñas dosis claro) y sobre todo a la confianza en mí misma.

Despido el 2018 feliz, orgullosa de haber llegado hasta aquí y con mucha más ilusión por todo lo que está por venir.

Ya tengo planes para el 2019, pero eso te lo cuento en el siguiente capitulo.

Nos vemos pronto.