En la calle de enfrente de mi casa hay un tienda de segunda mano, no penséis que es de esas tiendas bonitas que hay en las ciudades, más bien es un trastero en venta. Alguna vez paso por el escaparate para ver si tienen algo interesante, pero normalmente no hay más que trastos y muebles feos.
Sin embargo el otro día fui para vender unos muebles, y no me preguntéis cómo, pero me fui de allí con mis muebles y un par de cosas más. Entre ellas un biombo de mimbre que ahora es el cabecero de mi cama. Lo vi y fue un flechazo, además la idea enseguida me vino a la cabeza. Llamé al dependiente y le pedí que me dijera cuánto medía el biombo abierto y justo tiene la medida perfecta para mi cama. El resto de la historia os la cuento a continuación….

MI NUEVO CABECERO

El estado del biombo era un poco lamentable. Tenía pinta de que lo habían barnizado hacía mucho tiempo y el barniz se desconchaba, los anclajes para unir las tres partes eran cuerdas y llevaba suciedad para aburrir.
Lo primero que hice fue separar las hojas y trabajarlas una a una. Antes de nada le di una buena limpieza. Después con mucha paciencia lijé  para quitar todo el barniz que llevaba y lo volví a limpiar para dejarlo preparado para pintar.

Si no hubiera estado tan deteriorado lo hubiera vuelto a barnizar para dejar el color natural del mimbre. Pero tal y como estaba lo mejor era darle una buena pasada de pintura. El tema del color fue algo más complicado, en un principio pensé en amarillo, despues en azul y por último me decanté por un verde claro. Es el mismo tono que utilicé para el aparador, que podéis ver aquí. 

El resultado final es mucho mejor del que me esperaba. No solo he conseguido darle un cambio a mi habitación, lo mejor es que sólo me he gastado 30€.
Nunca había tenido un cabecero en sí porque no había encontrado ninguno que me gustara. Las estanterías de ikea con sus respectivos cuadros me empezaban a cansar. Por suerte he encontrado el cabecero de mis sueños. Y con poco presupuesto y echándole imaginación he conseguido una habitación con mucha personalidad.
¿Qué me decís?